Con "golazo", da José de la Peña entrada gratuita a casinos, y a la delincuencia organizada, en Quintana Roo
A espaldas de los diputados, José de la Peña, del Partido Verde, aprobó la entrada de casinos a Quintana Roo, sin pagar impuestos.
A
Areli Pérez·

El diputado presidente de la Comisión de Hacienda, José de la Peña Ruiz de Chávez, modificó el dictamen de ley del Paquete Fiscal 2020 para exentar de impuestos a los casinos, situación que tomó por sorpresa al resto de los integrantes del Congreso del Estado, que avalaron la medida sin saberlo.
Sin precabildeo, consenso, o siquiera información de lo que la modificación ingresada al Impuesto de las Erogaciones en Juegos y Concursos, el Congreso del Estado abrió la puerta para que un gran número de casinos puedan instalarse en Quintana Roo, al estilo Las Vegas, sin preocuparse por pagar impuestos.
El séptimo transitorio del dictamen de la Ley de Ingresos, aprobado el pasado 13 de diciembre, señala que el beneficio es para “Las personas físicas o morales que realicen inversiones en el estado de Quintana Roo, superiores a los $40,000,000.00 (Cuarenta millones de pesos M.N.) y cuyo giro sea de juegos y concursos en la modalidad de casinos”.
Agrega que los casinos deberán ubicarse en las zonas turísticas y será necesario acreditar ante las autoridades competentes, que al menos el 50% de sus clientes sean extranjeros o no residentes en la entidad, informó Sipse este viernes.
Esta inclusión corre por cuenta de la decisión exclusiva de cinco legisladores que integran la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta de la XVI Legislatura, sin mayor discusión ni consulta a otras instancias.
Conformada por José de la Peña Ruiz de Chávez, del Partido Verde Ecologista de México; María Fernanda Trejo Quijano y Wilbert Alberto Batun Chulim, de Movimiento Regeneración Nacional; Eduardo Lorenzo Martínez Arcila, del Partido Acción Nacional y Carlos Hernández Blanco, del Partido Revolucionario Institucional.
Los casinos son para muchos un negocio millonario, pero para gobiernos y el sector turístico en general, son mayormente un dolor de cabeza, por todos los problemas que genera.
En el sexenio pasado, de Enrique Peña Nieto, se modificó la Ley de Sorteos para lograr un mayor control sobre este sector (antes, con un permiso se podían operar múltiples ubicaciones), pero simultáneamente, se planteó el generar "Zonas Preferentes", en las que se establezcan un alto número de estos centros de juegos, como un atractivo turístico. De inmediato, Quintana Roo fue nombrado como uno de estos lugares.
Sin embargo, la reacción por parte del sector hotelero local fue de repudio, pues Cancún, la Riviera Maya, Playa del Carmen y el resto de los destinos del estado tienen suficientes atractivos, sin necesidad de traer además casinos, los que generan más riesgos que beneficios.
El principal riesgo que se menciona, es el de la ludopatía, trastorno psicológico que es fomentado por estos lugares. Sin embargo, mucho más grave, pero menos mencionado, al menos de frente, es la atracción de este sector, con fuertes sumas de dinero en efectivo, para el crimen organizado, que puede utilizar los casinos para blanqueo de dinero, además de instalarse en los mismos para la venta de enervantes.
Quintana Roo, que apenas está comenzando a superar una crisis de inseguridad, derivada de la corrupción de los pasados gobiernos estatales, corre el riesgo de perder todo el avance logrado, si comienzan a pulular estos centros de apuestas, con su concomitante elemento criminal.
Casinos, un jugoso, pero riesgoso, botín
Los casinos son para muchos un negocio millonario, pero para gobiernos y el sector turístico en general, son mayormente un dolor de cabeza, por todos los problemas que genera.
En el sexenio pasado, de Enrique Peña Nieto, se modificó la Ley de Sorteos para lograr un mayor control sobre este sector (antes, con un permiso se podían operar múltiples ubicaciones), pero simultáneamente, se planteó el generar "Zonas Preferentes", en las que se establezcan un alto número de estos centros de juegos, como un atractivo turístico. De inmediato, Quintana Roo fue nombrado como uno de estos lugares.
Sin embargo, la reacción por parte del sector hotelero local fue de repudio, pues Cancún, la Riviera Maya, Playa del Carmen y el resto de los destinos del estado tienen suficientes atractivos, sin necesidad de traer además casinos, los que generan más riesgos que beneficios.
El principal riesgo que se menciona, es el de la ludopatía, trastorno psicológico que es fomentado por estos lugares. Sin embargo, mucho más grave, pero menos mencionado, al menos de frente, es la atracción de este sector, con fuertes sumas de dinero en efectivo, para el crimen organizado, que puede utilizar los casinos para blanqueo de dinero, además de instalarse en los mismos para la venta de enervantes.
Quintana Roo, que apenas está comenzando a superar una crisis de inseguridad, derivada de la corrupción de los pasados gobiernos estatales, corre el riesgo de perder todo el avance logrado, si comienzan a pulular estos centros de apuestas, con su concomitante elemento criminal.



