Mujer denuncia que párroco de Cancún la violó a los 8 años
A través del grupo Legionleaks, una usuaria compartió su testimonio de abuso sexual cuando era niña, pidiendo encontrar a su agresor el sacerdote Fernando Martínez.
C
Carlos Espejel·

A través del grupo de Facebook "Legionleaks" , una usuaria de nombre Ana Lucía Salazar, denunció que el padre Fernando Martínez presuntamente abusó de ella sexualmente cuando tenía ocho años de edad, mientras estudiaba en el Instituto Cumbres, de Cancún.
La publicación en dicho grupo, es con el objetivo de encontrar al sacerdote para que se haga justicia por sus actos cometidos contra menores de edad; según sabe está en Salamanca, España.
"Les agradecería me apoyaran con todo lo que saben, porque este señor ha abusado a lo largo de su vida de muchas niñas que hoy permanecen en el anonimato; yo decidí dar la cara", señala en la publicación.
Ana Lucía Salazar, recuerda que en los años de 1991-1992, "tuvo la desgracia" de encontrarse con Fernando Martínez en el Instituto Cumbres, de Cancún, que decidió callar a pesar de que sabía de los casos de pederastia que cometía el clérigo.
"El colegio conociendo los casos, decidió callar, los padres de familia de las demás víctimas decidieron no creerle a sus hijas, pero yo conté con mis padres, que siempre confiaron en mí", indicó.
"Mi caso está documentado pero necesitamos más información", agregó.
Finalmente recordó, como la Legión de Cristo, cubrió sus actos cometidos en la década de los ochenta en el Instituto Cumbres de México, enviándolo a Cancún, donde abusó de más menores; posteriormente fue dirigido a Salamanca, donde le perdieron el rastro.
"Les agradecería me apoyaran con todo lo que saben, porque este señor ha abusado a lo largo de su vida de muchas niñas que hoy permanecen en el anonimato; yo decidí dar la cara", señala en la publicación.
Ana Lucía Salazar, recuerda que en los años de 1991-1992, "tuvo la desgracia" de encontrarse con Fernando Martínez en el Instituto Cumbres, de Cancún, que decidió callar a pesar de que sabía de los casos de pederastia que cometía el clérigo.
"El colegio conociendo los casos, decidió callar, los padres de familia de las demás víctimas decidieron no creerle a sus hijas, pero yo conté con mis padres, que siempre confiaron en mí", indicó.
"Mi caso está documentado pero necesitamos más información", agregó.
Finalmente recordó, como la Legión de Cristo, cubrió sus actos cometidos en la década de los ochenta en el Instituto Cumbres de México, enviándolo a Cancún, donde abusó de más menores; posteriormente fue dirigido a Salamanca, donde le perdieron el rastro.



